viernes, 4 de marzo de 2016

Organofosforados
  MARCO TEÓRICO
Los organofosforados (OP) son un grupo de sustancias químicas derivadas del ácido fosfórico, la gran mayoría liposolubles y semi volátiles, las cuales tiene un variado rango de aplicaciones y utilidades, su uso más común actualmente es como plaguicida, previniendo la presencia de plagas en las cosechas, (Gutiérrez, Pinzón., Londoño, Blach & Rojas, 2010)(Gómez F & Cáceres G, 2010).
Se pueden clasificar de múltiples maneras  pero la más usada es según su naturaleza química como se observa en la Tabla 1.
Tabla 1. Clasificación según su naturaleza química
Los organofosforados son inhibidores de las colinesterasas, una enzima humana que cataliza la hidrólisis de los ésteres del neurotransmisor acetilcolina. Estos compuestos se unen a la acetilcolinesterasa e inhiben su actividad por fosforilación irreversible, tanto en los glóbulos rojos como en el plasma, por lo cual su restauración depende de la síntesis de nuevas moléculas de la enzima, a diferencia de los carbamatos en los que esta unión es reversible de manera espontánea (Cárdenas, Silva & Ortiz, 2010).
Los organofosforados están formados por  ésteres del ácido fosfórico, los cuales están compuestos por 4 átomos de carbono, en algunos casos se pueden encontrar de tres átomos de carbono, algunas moléculas pueden sustituir uno de los átomos de oxígeno por uno de azufre,(Gómez F & Cáceres G, 2010) al realizar esta sustitución, este compuesto se convierte en uno más resistente a las enzimas como lo son las  hidrolasas y prolonga su vida media en el ambiente, a estos organofosforados se les denomina tiones, los cuales son altamente tóxicos ya que presentan la capacidad de  atravesar la barrera biológica, estos compuestos tienen la capacidad de convertirse en un oxon por acción de la luz y el oxígeno. Los oxones  son átomos de oxígeno que se unen al fósforo a través de un doble enlace, una característica de los oxones es su debilidad estructural debido a que se  pueden hidrolizar más fácilmente que los tiones  (Fernández A., Mancipe G. & Fernández A., 2010; Murcia & Stashenko, 2010)
La manera en que los organofosforados actúan en el cuerpo humano después de ingresar es inhibiendo a la acetilcolinesterasa (AChE) por medio del grupo X del tóxico, el organofosforado se encuentra más frecuentemente en su forma de tione, la cual se une a la serina del sitio activo de la enzima y el resto del compuesto la fosforila inhibiendo su función. Posteriormente el compuesto organofosforado-AChE llega a ser irreversible cuando uno de los grupos R se rompe de la molécula, este último paso se conoce como envejecimiento de la AChE, lo que implica la pérdida definitiva de su función, por lo que se requiere síntesis la de una nueva enzima (Bohórquez et al., 2012)
Plaguicidas
En el mercado se encuentran más de 200 sustancias químicas que contiene organofosforados, esto se debe a su amplio uso como herbicidas, plaguicidas y antifúngicos. Un ejemplo de estos es el  paratión un plaguicida inhibidor de AChE que afecta a los sistemas nerviosos central y periférico, produce depresión cardíaca y respiratoria (Pinilla-Monsalve et al., 2014); El Triclorphon otro plaguicida, presenta una absorción lenta en la vida media del plasma humano por lo cual se distribuye en el tejido adiposos provocando que su efecto de toxicidad sea lento, (Leotau, Pacheco & Tavera, 2010), otros ejemplos de compuestos organofosforados son el clorpyrifos, diazinon, diclorvos, malation, dimetoato, metrifonato, clorpirifos y metamidofos, los cuales  corresponden  al 84% de los ingresos a los servicios de urgencias.(Bohórquez et al., 2012; Barguil-Díaz, Lozano Mosquera, Pinto Maquilón & Aristizábal Hernández, 2012)
Clasificación de los plaguicidas.
La clasificación  tóxica  tiene en cuenta la dosis letal, la cual se define como la cantidad de una sustancia que al ser administrada durante las pruebas de laboratorio mata al 50% de esa población de ensayo, se aclara que esto ocurre en animales de experimentación. En Colombia, el Ministerio de la Protección Social mediante el decreto 1843 de 1991, reglamentó todo lo relacionado con estos compuestos entre ellos el grado de toxicidad.

A nivel internacional está establecido que los envases y empaques de plaguicidas deben llevar una banda del color que identifique la categoría toxicológica del contenido así: Categoría I = roja, II = amarilla, III = azul y IV = verde (FERNÁNDEZ A., MANCIPE G. & FERNÁNDEZ A., 2010).
Otro tipo de clasificación depende del grupo de sustituyentes que presentan estos compuestos, se dividen en 4 grandes grupos: 
       Los del grupo 1 que contiene un nitrógeno cuaternario en la posición X y se denominan fosforilcolinas; originalmente fueron desarrolladas como armas químicas por su poderosa capacidad para inhibir las colinesterasas.
       Los del grupo 2, que son llamados fluorofosfatos debido a que poseen un grupo fluoruro en la posición X, tales como el dimefox, el sarín y el mipafox. Estos dos grupos son volátiles, altamente tóxicos y se usan como armas químicas.
       Los del grupo 3, tienen una molécula de cianuro o un grupo halógeno diferente al fluoruro en la posición X; el agente más conocido de este grupo es el de los cianofosfatos como el tabún.
       Los del grupo 4, corresponden a la gran mayoría de los compuestos utilizados como plaguicidas y se dividen en 4 subgrupos basados en la configuración de los grupos R1 Y R2; los más comunes caen en dos categorías. las cuales son los dimetoxy tales como el azinfos, bromofos, clorotion, cro toxifos, dicapton, diclorvos dicrotofos, dimetoato, fention, malatión, mevinfos, paratión, fosfamidón, temefos, triclorfon; y los dietoxy tales como carbofenotión , clorfenvifos, clorpyrifos, coumafos, demetón , diazinón, dioxatión, disulfotón, etión, metosfolan, paratión, forato, fosfolan, entre otros.(Bohórquez et al., 2012)
Plaguicidas más utilizados en Colombia
Los organofosforados son algunos de los plaguicidas de mayor uso en el mundo y aunque pueden ser altamente peligrosos para la salud humana muchos de ellos no son considerados en las listas de productos restringidos. Se encuentran entre los plaguicidas de mayor toxicidad aguda para los animales vertebrados y los seres humanos, así como para las plagas de insectos.(Pesticide Action Network Uk, 2009)
Como ejemplo de los  herbicidas más usados se encuentra el Glifosato; (2,4-D); Diuron; Ametrina; Atrazina y Paraquat .Por parte de los insecticidas se destacan los Clorpirifos; Metamidofos; Acefato; Dimetoato y Cipermetrina. Y en fungicidas Mancozeb; Azufre y Cymoxanil. Algunos organofosforados están evidenciados como compuestos cancerígenos entre estos encontramos los acetoclor, butaclor, captan, carbaril, ciproconazol, clorotalonil, diclofop metil, diuron, epoxiconazole, etoprop, folpet, haloxifop metil, imazalil, iprodione, iprovalicarb, isoxaflutol, kresoxim metil, mancozeb, metam sodio, metiram, propargite, propoxur, tiodicarb y 1-3 dicloropropeno. (Nivia, 2007)
Métodos de detección y extracción de organofosforados
En cuanto a la determinación de residuos organofosforados ya sea cuantitativamente como cualitativamente, se conocen diversas técnicas que basándose en las características fisicoquímicas de las diferentes moléculas permiten su detección, siendo estas las más usadas  (Zhen et al., n.d.):
       Cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas (GC-MS)
       Cromatografía de gases con detector de ionización en llama (GC-FID)
       Cromatografía de gases con detector de captura de electrones (GC-ECD)
       Cromatografía de gases con detector de Nitrógeno y Fósforo (GC-NPD)
       Cromatografía líquida de alto rendimiento (HPLC)
       Biosensores híbridos electroquímicos
       Inhibición enzimática
(Mudiam et al., 2012; Gao et al., 2013; Huertas Pérez, Sejerøe-Olsen, Fernández Alba, Schimmel & Dabrio, 2015; Yilmaz & Ciltas, 2015; Teo, McDonald, Coleman & Khan, 2015; Chu & Letcher, 2015)
Como métodos de extracción de estas sustancias, las más comunes y usadas son: la extracción soxhlet , extracción líquido  –  líquido (LLE), extracción en  fase  sólida  (SPE),  microextracción  en  fase  sólida  (SPME),  extracción  con fluido supercrítico (SFE)  (Hawthorne, 2000)[5]. Para la elección del método es vital que el investigador conozca los  principios,  procedimientos experimentales,  ventajas  y  desventajas de cada uno de ellos para así escoger el más adecuado a su necesidad. (Mojica and Guerrero, 2010)
Epidemiología
Los reportes de la organización mundial de la salud (OMS) muestran que anualmente a nivel mundial, hay aproximadamente un millón de intoxicaciones accidentales y dos millones de intoxicaciones provocadas (suicidios) con insecticidas, de las cuales aproximadamente 200.000 terminan en la muerte,(Fernandez, Mancipe and Fernández, 2010).
A pesar de que en Colombia las intoxicaciones causadas por plaguicidas representan un importante problema de salud pública debido a los múltiples usos de estos en los diferentes campos, especialmente a nivel agrícolas, las estadísticas sobre las intoxicaciones por organofosforados son muy bajas, debido principalmente a un marcado subregistro en la notificación de las intoxicaciones ocasionadas no sólo por estos compuestos, sino también por las ocasionadas con otras sustancias (Fernández, Mancipe and Fernández, 2010)
Según un estudio realizado en diferentes países de Centroamérica, se estima que el 3% de los trabajadores agrícolas que están expuestos a los plaguicidas sufren cada año una intoxicación aguda. (Fernandez, Mancipe and Fernández, 2010)
De acuerdo con los datos obtenidos a través del Sistema de Vigilancia Epidemiológica en Centroamérica, los doce plaguicidas que están relacionados con el mayor número de intoxicaciones agudas son: paraquat, fosfato de aluminio, metil-paratión, metamidofos, monocrotofós, clorpirofós, terbufós, etoprofós, endosulfan, carbofurán, metomil y aldicarb        (Fernández, Mancipe and Fernández, 2010).
Fisiopatología de la intoxicación
Absorción:
Los compuestos organofosforados son ésteres volátiles y liposolubles. Estas características, les permiten ingresar fácilmente mediante la inhalación (mecanismo clásico) o la dispersión intradérmica. Igualmente, en los casos de pesticidas en presentaciones sólidas, la ingesta de los mismos puede ser otra vía de intoxicación alterna (Fernández A., Mancipe G. 2010; Bohórquez et al., 2012).
Metabolismo:
Debido a sus diferencias químico-estructurales, los ésteres fosfóricos son metabolizados hepáticamente de diversas maneras de acuerdo a la familia a la que pertenezcan. La vida media de la mayoría de estos compuestos es corta, pero su volumen de distribución en los tejidos es rápido y alto, alcanzando concentraciones pico a las seis horas de la administración.(Bohórquez et al., 2012).
Las alteraciones metabólicas que sufren estos compuestos por la acción enzimática (esterasas, enzimas microsomales, transferasas) tienden a aumentar la hidrosolubilidad del plaguicida y por consiguiente facilitan su excreción.
Mecanismo de acción.
 La acción tóxica de los organofosforados se basa en la capacidad de fosforilación de la AChE. La unión a la zona estérica de la enzima genera una inhibición irreversible de la actividad metabólica de la acetilcolinesterasa, fenómeno conocido como envejecimiento de la AChE.
La pérdida de la función enzimática genera acumulo de la acetilcolina en los receptores colinérgicos produciendo claras alteraciones del SNC. Aunque la inhibición de la AChE explica fácilmente la mayoría de las manifestaciones clínicas originadas por la intoxicación, los ésteres fosfóricos son capaces de inhibir otro tipo de enzimas como la butirilcolinesterasa (conocida como la falsa acetilcolinesterasa) provocando efectos tóxicos más prolongados.
La acetilcolina es un neurotransmisor que interactúa con dos tipos de receptores postsinápticos (nicotínicos y muscarínicos), y es responsable de la transmisión fisiológica del impulso nervioso.
Manifestaciones clínicas
Las intoxicaciones generadas por compuestos organofosforados pueden generar tres cuadros clínicos diferentes: intoxicación aguda, síndrome intermedio y neurotoxicidad tardía.
Intoxicación aguda:
Inicia en un lapso de tiempo breve luego de la exposición y se da como resultado de la excesiva disponibilidad de acetilcolina en el espacio sináptico en el sistema nervioso autónomo, central y en la placa neuromuscular, generando efectos muscarínicos, nicotínicos y de afección del sistema nervioso central, conocidos como síndrome colinérgico.
Las manifestaciones clínicas de este síndrome varían según la edad de la persona, la dosis tóxica y la naturaleza bioquímica del compuesto y se presenta como consecuencia de la excesiva estimulación de los receptores de acetilcolina, evidenciando principalmente cambios en el estado de conciencia, debilidad muscular y excesiva actividad secretora. (Guia para el manejo de Urgencias Toxicológicas, Ministerio de la protección social, 2008)
Síndrome intermedio.
 Se presenta 24-48 después de la exposición al plaguicida; es decir, posterior a la fase de intoxicación aguda y anterior a la neurotoxicidad tardía.
No se conoce como tal la fisiopatología de la enfermedad pero se cree que se da por un defecto postsináptico. Igualmente, se sugiere que este síndrome solo ocurre en pacientes que presentan una inhibición prolongada de la acetilcolinesterasa. (Kaur et al., 2014)
Las características clínicas más importantes involucran una parálisis muscular o debilidad general de los músculos proximales de las extremidades, músculos flexores del cuello, faciales y músculos respiratorios inervados por los pares craneanos (III, IV, VI, VII, IX, XI), originando una insuficiencia respiratoria aguda y llevando incluso a la muerte si no se proporciona soporte ventilatorio mecánico.(Mackenzie Ross, 2010)
Neuropatía retardada.
 Está asociada con organofosforados que contienen flúor y en pacientes que ha sufrido una exposición prolongada crónica a estos compuestos. La fisiopatología de la intoxicación consiste en la inhibición por fosforilación de una enzima axonal llamada  esterasa neurotóxica (NTE). Esta esterasa normalmente se expresa principalmente en los axones y tiene actividad neuroprotectora depurando radicales libres; al ser inhibida por el organofosforado la acumulación de radicales libres generan una axonopatía distal. (Flaskos, 2012)
Se trata de una polineuropatía de tipo motora y sensorial, con afectación muscular ascendente distal, hipoestesia, parestesia, calambres y dolor neuropático.  Su recuperación es variable y puede durar meses o incluso años dependiendo de la terapia de rehabilitación empleada.
Problemática por el uso de pesticidas: ventajas y desventajas en la salud pública.
Está claro que el uso de los pesticidas en la industria agrícola ha significado un crecimiento en la economía mundial.  Según la FAO, “el uso de plaguicidas se ha incrementado considerablemente a lo largo de los últimos 35 años, alcanzando tasas de crecimiento del 4 al 5,4 por ciento.“ (Fao.org, 2015)
La importancia tanto agrícola como en el ámbito de la salud pública hace que la implementación tanto de insecticidas como de herbicidas sean parte fundamental de los programas sanitarios y de control de alimentos, más sin embargo, en países netamente agropecuarios y tercermundistas los controles son muy limitados.
En Colombia, la industria agrícola ocupa el 40% de la fuerza laboral y representa el 50% de las divisas, por lo que ha requerido la utilización de plaguicidas para mejorar la producción y combatir las plagas.  (Mojica & Guerrero, 2010).
Una de las principales ventajas secundarias a la implementación de plaguicidas es la lucha antivectorial.
El mosquito hembra del género Anopheles es el vector del paludismo; destacando claramente a Anopheles albimanus, considerado como el vector primario de la malaria en las Américas. (Cáceres et al., 2011)
La malaria es una enfermedad causada por un parásito denominado Plasmodium que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. Se encuentra muy relacionada con las condiciones de pobreza y es considerada como una enfermedad desatendida. Según la OMS, alrededor de 3200 millones de personas (la mitad de la población mundial) están expuestas al paludismo. En 2015 hubo unos 214 millones de casos de la enfermedad, que, según las estimaciones, costaron la vida a 438 000 personas. (Organización Mundial de la Salud, 2016)


Diversos estudios han demostrado que Anopheles albimanus es sensible a los fenitrotión, malatión, clorpirifos y a propoxur (insecticidas organofosforados muy utilizados en Colombia), demostrado la importancia en la lucha de primera línea contra la transmisión del paludismo a nivel mundial y en especial en nuestro país, en donde las epidemias de malaria han sido básicamente controladas mediante el uso de insecticidas que aún son efectivos contra poblaciones de mosquitos adultos y larvas. (Cáceres et al., 2011; Fonseca González, 2010)

Sin embargo, pese a las grandes ventajas de los organofosforados, es de conocimiento público que estos compuestos son tóxicos, considerándose una de las principales causas de la contaminación del agua y a la reducción de la biodiversidad. (Eddleston et al., 2012).
Por este motivo, se han realizado extensos estudios enfocados en la determinación de cepas bacterianas que sirvan como marcadores de biorremediación ambiental.(Gutierrez, 2014)
Bacillus sp y Pantoea agglomerans son microorganismos reconocidos mundialmente por su capacidad de degradación de diversos compuestos organofosforados como por ejemplo el clorpirifos y algunos derivados del petróleo. Se encontró también una relación directa entre la acción enzimática de los mismos y la capacidad de biorremediación, resaltando la fosfotriesterasa como una de las enzimas con mayor potencial de aprovechamiento para los próximos años. (Marín and Jaramillo, 2015)
Diagnóstico
El método de diagnóstico es la evaluación clínica de la sintomatología, como método primario de atención, bajo la sospecha o certeza de exposición al agente tóxico, anexo a esta observación, se acompaña con pruebas de laboratorio para la medición de la actividad de la enzima Acetilcolinesterasa eritrocitaria y sérica para la confirmación (Bohórquez et al., 2012; Androutsopoulos, Hernandez, Liesivuori & Tsatsakis, 2013). Los niveles de colinesterasa varias de persona a persona, por este motivo se puede dificultar la lectura de los niveles normales en sangre.
Los plaguicidas organofosforados disminuyen la actividad de la colinesterasa plasmática y la eritrocitaria, (Rosenbaum & Bird, 2010; Androutsopoulos, Hernandez, Liesivuori & Tsatsakis, 2013). Se debe tener en cuenta que diversas patologías pueden ocasionar descensos en la actividad enzimática, la desnutrición, enfermedades hepáticas entre otras, por lo cual se deben considerar al momento de realizar el diagnóstico. (Bohórquez et al., 2012; Fernandez A., Mancipe G. 2010)
Los métodos de detección de la actividad colinesteras son en total 4 tipos: el método electrométrico, el colorimétrico, el cinetico y el tintometrico. El método electrométrico de Michel, es recomendado para medir la actividad de la colinesterasa eritrocitaria. Este método mide el ácido producido por el efecto de la actilcolinesteras actuando sobre la acetilcolina, registrando los cambios de pH en una solución buffer estándar durante una hora (Fernandez A., Mancipe G. 2010)
Dependiendo del porcentaje de actividad enzimática se medirá el nivel de intoxicación del paciente, los valores establecidos para el método electrométrico de Michael son los siguientes:
       Actividad de la enzima mayor al 75%: Normal
       Actividad de la enzima entre 50% - 75%: intoxicación leve
       Actividad de la enzima entre 25 – 50%: intoxicación moderada
       Actividad de la enzima menor al 25%: intoxicación grave (Fernandez A., Mancipe G. 2010).
Para determinar las posibles complicaciones se tiene que realizar otros exámenes, como el hemograma y la sedimentación globular para determinar si hay leucocitosis con neutrofilia; se corre el riesgo de que el paciente presente hiponatremia, hipomagnesemia e hipocalemia  por lo cual se debe realizar un ionograma completo; BUN y creatinina para descartar falla renal; exámenes de aspartato aminotransferasa, alanina aminotransferasa, Bilirrubinas y Fosfatasa alcalinapor el riesgo de hepatotoxicidad; amilasas séricas ya que se han descrito casos de pancreatitis hemorrágica; rayos X de tórax para descartar la presencia de neumonitis química y/o broncoaspiración (Fernandez A., Mancipe G. 2010)  y un electrocardiograma debido a que los compuesto organofosforados están vinculados a manifestaciones cardiovasculares (Vijayakumar, Fareedullah, Ashok Kumar & Mohan Rao, 2011).Una de las complicaciones más graves es el daño neurológico producto de las convulsiones frecuentes que se pueden presentar por la intoxicación, por lo cual se recomienda usar anti-convulsionantes para evitar este riesgo.(Yudin, Subbotina, Bykov, Chepur & Nikiforov, 2013)
Tratamiento
La principal causa de muerte se debe a complicaciones respiratorias agudas debido a la debilidad de los músculos del diafragma producto de los efectos nicotínicos en el músculo esquelético y por los muscarínicos sobre el sistema cardiovascular (Bohórquez et al., 2012), así que como primera medida se debe mantener un control sobre la vía aérea, si se llega a desarrollar una falla respiratoria se debe intubar al paciente y darle soporte ventilatorio.  
Manteniendo una vigilancia constante a la capacidad respiratoria del paciente se debe ahora contrarrestar los efectos de la intoxicación con los fármacos correspondientes y las medidas de desintoxicación más efectivos dependiendo del tipo de intoxicación.(Rosenbaum & Bird, 2010; Leotau,M.,Pacheco,S., & Tavera,C.2010)
Medidas de Descontaminación.
estas medidas dependen de la vía de intoxicación, si el paciente, sufrió de una contaminación por vía dérmica, se debe eliminar todas las prendas de vestir, y realizar un exhaustivos lavado con descontaminantes y abundante agua (Bohórquez et al., 2012), ahora si la ruta de contaminación fue oral, se debe realizar una descontaminación gastrointestinal rápidamente, acompañando de carbón activado, aunque en estudios recientes se está cuestionando la eficacia de estos lavados intestinales.(Albertson, Owen, Sutter & Chan, 2011).
Atropina.
Es uno de los medicamentos usados para combatir la intoxicación por organofosforados, este compuesto es un alcaloide que actúa como un antagonista competitivo de receptores muscarínicos de la acetilcolina, evitando una prolongada respuestas colinérgicas al exceso de acetilcolina,(Rosenbaum & Bird, 2010; Iyer, Iken & Leon, 2015), Se indica cuando el paciente presenta bradicardia, hipotensión o broncorrea y deben usar dosis de 1 a 5 mg en adultos  y en niños 0,05 mg/Kg, con repeticiones de cada dos minutos de una dosis de 1 a 2 mg en adultos ó 0,05 mg/kg en niños hasta que ocurra la atropinización (Bohórquez et al., 2012)


Galantamina.


Aunque es una droga usada en el alzheimer, se han estado realizando ensayos clínicos para comprobar su eficacia contra intoxicaciones por organofosforados, Recientemente se ha demostrado que la galantamina, en asociación con atropina, evita completamente la toxicidad aguda de múltiples dosis letales de los agentes nerviosos como el somán y sarín en cobayas, lo que abre una puerta para su uso en contra de estos tipos de intoxicaciones. (Pereira et al., 2010)


Oximas.


Son medicamentos utilizados como reactivadores de la enzima AChE; aunque su uso actualmente es aceptado y es uno de los medicamentos frecuentes, se recomienda ser usado en la primeras 24 horas de la intoxicación, debido a que los organofosforados afectan la vida de las colinesterasas, los principales problemas en el uso de los cuatro oximas convencionales en el tratamiento de la intoxicación por organofosforados son su selectividad en términos de potencia de reactivación, su muy baja penetrabilidad en la barrera barrera hematoencefálica y la fuerte toxicidad que presentan por sí mismos. (Žunec et al., 2013)
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